
La credibilidad institucional y el alcance internacional de la certificación Values-Based Company® reciben un impulso definitivo. A través de un acuerdo a tres bandas, Minzer, spin-off de la Universidad de Sevilla (Grupo BGO), OCA Global y Garantía Cámara han formalizado una alianza por la cual los procesos de esta certificación estarán auditados por OCA Global y contarán con la homologación de Garantía Cámara.
El acuerdo se ha ratificado en un acto oficial que ha contado con la presencia de Manuel Terriza (CEO de BGO), Francisco Herrero (presidente de la Cámara de Comercio) y José María Domínguez (director de OCA Global Andalucía y Extremadura). Esta nueva cadena de confianza transforma la certificación en una credencial firmemente defendible en licitaciones, auditorías, procesos de homologación y ante clientes.
Un estándar consolidado dentro y fuera de España
Este respaldo llega en pleno proceso de expansión del sello, diseñado para acreditar el compromiso real de las firmas con su cultura interna. Las cifras y casos de éxito del último año avalan su trayectoria:
- Más de 60 organizaciones han obtenido el sello en el último ejercicio.
- Presencia internacional consolidada en mercados como Colombia, México, Chile y Costa Rica.
- Casos de éxito referentes como ILUNION y Supermercados Veritas en España, el Metro de Santiago de Chile, o el Instituto Nacional de Seguros (INS) en Costa Rica.
El habilitador cultural para las normas ISO y los sistemas de gestión
En el entorno corporativo actual, las empresas implementan de forma creciente certificaciones técnicas para regular sus procesos. Sin embargo, el gran reto suele ser su aplicación práctica en el día a día si no existe una cultura que las sostenga.
Values-Based Company® no reemplaza a estas normativas, sino que actúa como un dinamizador cultural para que los protocolos no se limiten a un plano meramente documental, asegurando su continuidad e integración real en las conductas diarias, la reputación y la gestión de riesgos.
De esta forma, Values-Based Company® introduce una verificación complementaria basada en el factor humano y la cultura corporativa. Este elemento resulta decisivo para que los sistemas de gestión superen el ámbito meramente documental y se traduzcan en prácticas reales, impactando directamente en el comportamiento cotidiano, la toma de decisiones, la mitigación de riesgos y el valor reputacional de la organización.